Política de privacidad
De la aplicación de Android Baby Cards Smart Lock (com.jaimems.babycards).
Última actualización: 7 de septiembre de 2026.
La app no recoge nada sobre ti ni sobre tu bebé. Sin analíticas, sin cuentas, sin identificador de publicidad, sin perfil y sin ningún servidor nuestro en ninguna parte. No hay datos que vender, que perder ni que entregar, porque no se recoge ninguno.
Qué recogemos: nada
Baby Cards Smart Lock no recoge, guarda ni transmite ningún dato personal. En concreto, la app no lleva ningún SDK de analítica ni de telemetría, ningún servicio de informes de fallos, ningún identificador de publicidad, ninguna huella digital del dispositivo y ningún sistema de cuentas. Nunca te pide tu nombre, tu correo, la edad o la fecha de nacimiento de tu hijo, ni ningún otro dato personal.
No hace fotos, no graba audio, no lee contactos y no pide la ubicación. Tampoco tiene permiso de cámara, micrófono, almacenamiento, contactos ni ubicación con el que hacer nada de eso.
La app funciona sin conexión
Todas las ilustraciones de las tarjetas vienen dentro de la propia app. Recorrer los tramos de edad, abrir un tema y ver tarjetas funciona sin ninguna conexión a internet, y nunca se envía a ningún sitio nada sobre lo que tú o tu bebé habéis mirado: esa información no sale del dispositivo y ni siquiera queda registrada en él.
La red se usa exactamente para dos cosas, ambas descritas más abajo: tramitar una compra a través de Google Play y reproducir un anuncio recompensado cuando un adulto lo pide expresamente. Una instalación que no compra nada y nunca abre la oferta no hace ninguna llamada de red.
Qué se queda en tu dispositivo
La app guarda una pequeña cantidad de datos en local, en su propio almacenamiento privado dentro de tu móvil. Nunca sale del dispositivo por acción nuestra, y se borra cuando desinstalas la app:
- Tus ajustes: esquina de desbloqueo, anclaje de pantalla, deslizar con el bloqueo puesto, idioma elegido y los demás.
- Si has terminado la introducción del primer arranque.
- Qué temas has desbloqueado y si tienes la app completa.
- Lo justo para restaurar el bloqueo si la app se cierra estando bloqueada, de modo que un móvil bloqueado nunca despierte desbloqueado.
Si tienes activada la copia de seguridad automática de Android en tu dispositivo, Android puede incluir este pequeño archivo de ajustes en la copia que guarda en tu cuenta de Google. Eso es una función de la plataforma de Google que actúa en tu nombre, bajo los ajustes de tu cuenta de Google: nosotros no recibimos nada de ahí y no podemos leerla. Puedes desactivarla en los ajustes de copia de seguridad de tu dispositivo.
Compras (Google Play Billing)
Desbloquear tarjetas es una compra que tramita íntegramente Google Play Billing. El pago ocurre dentro de la interfaz de Google: nosotros nunca vemos, recibimos ni guardamos tu número de tarjeta, tu dirección de facturación ni ningún otro dato de pago. Lo que recibe la app de vuelta es la confirmación de que la compra existe, y la guarda en local para que tus tarjetas sigan desbloqueadas.
Google trata esa transacción bajo su propia política de privacidad, que puedes leer en policies.google.com/privacy.
Anuncios: opcionales, a petición de un adulto y no personalizados
Por defecto no hay anuncios en ninguna parte de la app. Sin banners, sin intersticiales y sin absolutamente nada durante una sesión de tarjetas. La única publicidad que puede llegar a aparecer es un vídeo recompensado que un adulto elige ver deliberadamente para desbloquear un tema gratis, y siempre detrás de un control parental. Si nadie lo elige nunca, el SDK de publicidad ni siquiera llega a arrancar.
Cuando se pide uno, lo sirve Google AdMob y es un anuncio:
- marcado como dirigido a menores según la política Families de Google Play y la COPPA;
- limitado a la clasificación de contenido G, apto para todos los públicos;
- solicitado sin personalizar, así que no se basa en ningún perfil de quien lo ve.
Más allá de esas marcas, la app elimina de su manifiesto los permisos de identidad publicitaria por completo: el AD_ID de los servicios de Google Play y los permisos de identificador de publicidad, Topics y Attribution del Privacy Sandbox de Android. Por tanto, la app no puede leer un identificador de publicidad ni participar en segmentación por intereses o medición de conversiones, ni siquiera por accidente.
Servir un anuncio implica necesariamente que Google reciba datos técnicos habituales de la petición (como una dirección IP e información aproximada del dispositivo y de la app) para entregar y contabilizar el vídeo. Ese tratamiento es de Google, según Cómo usa Google la información de sitios o aplicaciones que utilizan nuestros servicios. Puedes evitarlo por completo con solo no pedir nunca un anuncio.
Privacidad de los menores
Esta app está pensada para familias y para usarse con un adulto acompañando al bebé. Está construida para cumplir la ley estadounidense de protección de la privacidad infantil en internet (COPPA), las protecciones del RGPD para menores (artículo 8) y la política Families de Google Play.
Como la app no recoge información personal de nadie, tampoco recoge ninguna de los menores: no hay nada para lo que pedir consentimiento parental ni nada cuya supresión solicitar. Las dos superficies de monetización (comprar y ver un anuncio) están detrás de un control parental que un bebé no puede pasar, y ninguna de las dos es accesible mientras el bloqueo inteligente está puesto.
Permisos que pide la app
La app publicada declara seis permisos en total, y ninguno es de los sensibles: el permiso de facturación de Google Play, dos permisos de red (necesarios para una compra o un anuncio) y tres que el propio entorno de los servicios de Google Play requiere para sí mismo. No hay permiso de cámara, micrófono, ubicación, almacenamiento, contactos ni identificador de publicidad.
El anclaje de pantalla, que el bloqueo inteligente puede usar de forma opcional, es una función de Android que activas dentro de la app; no necesita ningún permiso y no da a la app ningún acceso adicional a tu dispositivo.
Cómo se hacen las tarjetas
La mayor parte de las ilustraciones, y de las palabras habladas que las acompañan, se generan con herramientas de IA y después se repasan una a una. Cada imagen se revisa, se retoca, se recorta y se ajusta de color antes de entrar en la app, cada grabación se comprueba, y lo que no queda bien se rehace o se descarta. Esa parte está hecha a mano, en un ordenador, con herramientas normales de imagen y de audio, no con un modelo — y algunas tarjetas no pasan por ningún generador: las mitades invertidas de los pares de alto contraste para recién nacidos se hacen aquí, intercambiando los dos colores de una tarjeta que ya existe.
Nada de eso ocurre en tu móvil. No se genera nada mientras navegas, la app no contacta con ningún servicio de IA y no se usa IA para analizarte a ti, tus datos ni nada de lo que haces en la app. Tampoco habría nada tuyo que leer: la app no tiene ninguna casilla donde escribir, ni cámara, ni micrófono. Cada imagen y cada clip es un archivo terminado que se eligió y se comprobó mucho antes de que instalaras la app.
Esta web
Todo lo anterior es sobre la app de Android. Esta web es un puñado de páginas estáticas: no pone cookies, no ejecuta ninguna analítica, no incrusta widgets sociales y no tiene formularios, ni cuentas, ni forma alguna de enviar nada. Lo único que guarda en tu navegador es cuál de sus dos idiomas has elegido con el botón de idioma de la cabecera, para que esa elección no se deshaga la próxima vez que abras la web. Esa preferencia es una sola palabra, se queda en tu navegador y no se envía a ninguna parte.
Para ofrecerte el idioma adecuado la primera vez, las páginas en inglés además leen la configuración de idioma que tu navegador ya publica a todas las webs que abre, y si pide español te llevan a la versión en español de esa misma página. Todo eso ocurre dentro de tu navegador — nada de ello se transmite ni se registra — y el botón de idioma lo deshace para siempre. Si ya has elegido un idioma, se usa esa elección y no se consulta la configuración de tu navegador.
Las páginas las sirve un proveedor de alojamiento (Cloudflare Pages) que, como cualquier alojamiento web, trata datos técnicos habituales de la petición, como tu dirección IP y el agente de usuario del navegador, para entregar la página y mantener el servicio en marcha. Nosotros no recibimos esos datos, no construimos ningún perfil con ellos y nunca los combinamos con nada de la app.
Tus derechos
La normativa de protección de datos te da derechos de acceso, rectificación, supresión y portabilidad sobre los datos personales que se tengan sobre ti. Nosotros no tenemos ninguno, así que en la práctica no hay nada que solicitar: los únicos datos que produce la app son el archivo local de ajustes descrito más arriba, que está enteramente bajo tu control y se elimina al desinstalar la app. Borrar el almacenamiento de la app desde los ajustes de Android lo reinicia al instante.
Para un justificante de compra, contacta con Google Play, que es el vendedor responsable de la transacción.
Cambios en esta política
Si el comportamiento de la app cambia alguna vez de una forma que afecte a esta política, esta página se actualiza en esa misma versión y la fecha de «última actualización» de arriba se mueve con ella. Los cambios importantes se indicarán además en las notas de la versión en Google Play.
Contacto
Esta app la hace y la publica un desarrollador individual, Jaime Martin Soler. Las preguntas sobre privacidad, o sobre cualquier otra cosa, son bienvenidas:
La app muestra esta misma dirección en su página ¿Errores? ¿Sugerencias?, y al tocarla se abre tu propia app de correo con un mensaje en blanco dirigido aquí: no se escribe nada por ti, no se adjunta nada y no se recoge ninguna información sobre tu dispositivo o sobre tu uso de la app para adjuntarla. Lo que envías es lo que has escrito.
Un correo que envíes se trata como cualquier otro correo: lo lee y lo responde el desarrollador, y se conserva en ese buzón mientras siga siendo útil tenerlo. No se añade a ninguna lista de distribución, no se usa para marketing, no se comparte con nadie más y no se combina con nada más, porque no hay nada más: la app no recoge nada. Si prefieres no ser identificable, escribe desde una dirección que no te nombre; nada en la app necesita saber quién eres.